Desde que terminé mis estudios de Fisioterapia en 2007, ésta ha sido y es mi profesión.
Actualmente me dedico al trabajo en consulta, con pacientes particulares, además de impartir clases de Pilates terapéutico.
Desde 2013 tengo la suerte de compartir mis clases con alumnos. Este tipo de Pilates está enfocado a personas con dolencias o patologías, generalmente de espalda. La percepción de uno mismo, tanto a nivel físico como a otros niveles, es un paso esencial en el camino del desarrollo y del crecimiento personal. Con el Pilates damos al alumno una herramienta indispensable para conocer su cuerpo, sus limitaciones, sus capacidades, y así poder llegar a un estado mucho más sano, consciente y libre. Adaptado a cada alumno y a sus circunstancias personales, acompañamos a la persona en el camino del “quererse” cuidando del cuerpo a través del ejercicio físico, con consciencia y cariño.

Tanto en consulta como en clases intento cada día ofrecer lo mejor de mí, transmitir mi entusiasmo por la vida, mi enfoque positivo y compartir todo lo que mi profesión y la vida me han ido enseñando para sentirnos más plenos y felices.

A lo largo de éstos años he trabajado en diversos campos de la fisioterapia y en distintas ciudades, como Valencia o Málaga, a las cuales les debo mucho. No sólo aprendí a sentirme segura frente a un paciente y el abordaje de sus patologías, también aprendí mucho de las personas y de mí misma y sin duda ha sido una base muy importante para todo lo que soy y puedo ofrecer hoy por hoy tanto a mis alumnos como a mis pacientes.
Después de varios años formándome en diversas técnicas y métodos de trabajo y observando cada vez más de cerca al paciente, sus dolencias, sus preocupaciones, sus bloqueos y sus necesidades, llegué a la conclusión de que no era capaz de abordar de manera profunda y completa los casos que se presentaban en consulta con la formación y la información que hasta ese momento tenía en mis manos.
Fue entonces, a la vuelta de mi larga estancia en Valencia, cuando conocí a Paula Arenas. Fue una persona muy importante en ese punto de mi vida y hoy por hoy lo sigue siendo en éste camino que hacemos juntas. Gracias a Paula y al método de trabajo que he tenido la suerte de aprender junto a ella, en éste momento de mi vida puedo decir sin duda que creo firmemente en el trabajo que hago con el paciente, que siento que puedo llegar allí donde me necesita y hacerlo con total consciencia y dedicación. Como muchos ya sabéis, el Método Integrativo es una forma de trabajo totalmente diferente a lo que se conoce como fisioterapia convencional. Acompaña al cuerpo a liberarse en todos los planos que necesite (físico, energético y emocional) a través de una escucha atenta y respetuosa. Esto se hace gracias a un desarrollo de la capacidad sensitiva del terapeuta, que se trabaja día a día y que está muy ligada a su propio desarrollo y crecimiento personal. Y es que para acompañar a alguien en su proceso, sea cual sea, es importante hacerlo desde un amor profundo a la persona, que parte de un amor a nosotros mismos y que es importante cuidar, alimentar y hacerlo crecer poniéndole mucha atención y consciencia.

Tanto en consulta como en clases intento cada día ofrecer lo mejor de mí, transmitir mi entusiasmo por la vida, mi enfoque positivo y compartir todo lo que mi profesión y la vida me han ido enseñando para sentirnos más plenos y felices.

A lo largo de éstos años he trabajado en diversos campos de la fisioterapia y en distintas ciudades, como Valencia o Málaga, a las cuales les debo mucho. No sólo aprendí a sentirme segura frente a un paciente y el abordaje de sus patologías, también aprendí mucho de las personas y de mí misma y sin duda ha sido una base muy importante para todo lo que soy y puedo ofrecer hoy por hoy tanto a mis alumnos como a mis pacientes.
Después de varios años formándome en diversas técnicas y métodos de trabajo y observando cada vez más de cerca al paciente, sus dolencias, sus preocupaciones, sus bloqueos y sus necesidades, llegué a la conclusión de que no era capaz de abordar de manera profunda y completa los casos que se presentaban en consulta con la formación y la información que hasta ese momento tenía en mis manos.

Fue entonces, a la vuelta de mi larga estancia en Valencia, cuando conocí a Paula Arenas. Fue una persona muy importante en ese punto de mi vida y hoy por hoy lo sigue siendo en éste camino que hacemos juntas. Gracias a Paula y al método de trabajo que he tenido la suerte de aprender junto a ella, en éste momento de mi vida puedo decir sin duda que creo firmemente en el trabajo que hago con el paciente, que siento que puedo llegar allí donde me necesita y hacerlo con total consciencia y dedicación. Como muchos ya sabéis, el Método Integrativo es una forma de trabajo totalmente diferente a lo que se conoce como fisioterapia convencional. Acompaña al cuerpo a liberarse en todos los planos que necesite (físico, energético y emocional) a través de una escucha atenta y respetuosa. Esto se hace gracias a un desarrollo de la capacidad sensitiva del terapeuta, que se trabaja día a día y que está muy ligada a su propio desarrollo y crecimiento personal. Y es que para acompañar a alguien en su proceso, sea cual sea, es importante hacerlo desde un amor profundo a la persona, que parte de un amor a nosotros mismos y que es importante cuidar, alimentar y hacerlo crecer poniéndole mucha atención y consciencia.

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